Historia de la Capoeira Con el "Descubrimiento de Brasil" por los portugueses, vino también el mayor acto de violencia cometido contra un pueblo en ese país.
El pintor Jean Baptiste Debret captó así el castigo a un esclavo en Brasil. Millones de negros fueron traídos de África a Brasil por los colonizadores y fueron forzados a trabajar en las plantaciones de caña de azúcar, ya que los indios que habitaban esa tierra no eran lo suficientemente fuertes para el trabajo pesado. Los Negros cruzaban el mar en grandes embarcaciones llamadas "navios negreiros" en condiciones infrahumanas donde se dividían el mismo espacio con animales que se transportaban. Muchos no resistían la falta de higiene en los navíos y acababan muriendo al contraer tantas enfermedades, los cuerpos eran lanzados al mar como si no fuesen nada.
El destino final de ese viaje eran las únicas ciudades, puntos ocupados en Brasil, y el tráfico interno circulaba de Recife a Salvador y de Salvador a Rio de Janeiro. De ahí eran vendidos como mercancía, trabajaban como animales, sufriendo lejos de su tierra y castigados constantemente si se les sorprendía haciendo algo que según los capataces no les correspondía, ¡su castigo!: tortura y azotes, ese sufrimiento prevaleció por más de un siglo. Los esclavos cansados de tanta opresión comenzaron a desenvolver una forma de defensa.
Los negros ya traían con ellos su religión, su danza, su música y sobre todo su alegría, agregando a todo esto movimientos inspirados en animales y con eso crearon una lucha disfrazada en danza, de esa forma, los capataces pensaban que se trataba apenas de rituales africanos, mal para ellos que no sabían que todo apenas estaba comenzando. La lucha por la libertad comenzaba y los esclavos cansados de ese sufrimiento iniciaban sus fugas en busca de su dignidad y liberación. Comunidades se empezaron a formar por los cautivos prófugos en puntos estratégicos dentro de los matos en las florestas, lugares de difícil acceso donde los "capitães da mata" (oficiales que perseguían a los fugitivos en la floresta) acostumbraban decir que los esclavos habían huido a la "CAPOEIRA" que en tupi-guarani significa: "mato ralo" o "mato que fue cortado". Esas comunidades fueron denominadas "Quilombos" y el mayor de ellos fue el de "Palmares" situado en la "Serra da Barriga" en el estado de "Alagoas". El Quilombo de los Palmares resistió por mucho tiempo, su principal líder fue un negro conocido como "Zumbi" que luchó hasta la muerte por la libertad, dice la leyenda que Zumbi era un capoeirista. Finalmente el 13 de mayo de 1888 fue abolida la esclavitud en Brasil. Presionada por los abolicionistas (reporteros, poetas, escritores y músicos...), la Princesa Isabel no encontró otra alternativa más que proclamar la Ley Áurea que liberaba a los esclavos en Brasil. "Redenção" una ciudad cearense (del estado de Ceará) fue donde los primeros esclavos fueron liberados. Más la verdad era que esa abolición ya venía aconteciendo de mucho tiempo y la libertad fue a costa de mucha sangre y sufrimiento. A pesar de ganada la libertad la capoeira no murió y seguía practicándose por los ex-esclavos ahora discriminados por la sociedad y rechazados por su color. Vista como vandalismo, la capoeira fue prohibida a mediados del siglo XX y quien fuese visto haciendo capoeira era preso como dictaba la ley. Solo entonces cuando la capoeira fue exhibida al presidente de la república Getúlio Vargas en 1937 y este aprovechándose del movimiento político, hace un decreto retirando a la capoeira del código penal y reconociéndola como deporte nacional. Bastante difundida en Brasil y expandiéndose por todo el mundo, la capoeira hoy es practicada por personas de todas las edades, reuniendo todos los pueblos independientemente de la raza, color, sexo o religión. Para los que todavía hoy discriminan a la capoeira, tal vez sea por no conocer la historia de un pueblo que luchó para sobrevivir; tal vez sea por no valorizar la lucha por los derechos de igualdad o tal vez sea por no conseguir liberarse de la esclavitud de su propio conservadurismo mediocre e hipócrita que no los lleva a ningún lado.
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